martes, 14 de junio de 2011

Ese pequeño pueblo llamado Torino

Algunos dicen que no les gustaría vivir en un pueblo. Para ello argumentan que te acabas cansando, que ver siempre a la misma gente en los mismos lugares se te hace monótono, que caminar por las mismas calles día a día es aburrido.

Los pocos afortunados que hemos vivido esa experiencia sabemos que muchos son los defectos pero también muchas las virtudes. No importa tanto conocer gente sino conocerla bien. No resulta monótono porque descubrir personas importantes hace que te descubras a ti mismo. Las calles por las que pasas no son calles cualquiera con un nombre cualquiera, empiezan a tener significado por las cosas que vives allí y por quién las vive contigo.

Hoy, hace 9 meses que un servidor aterrizó en la ciudad de Torino. Había vivido siempre en lugares pequeños y en este nuevo destino podría parecer Paco Martínez Soria en su obra “La ciudad no es para mí”. Con el paso del tiempo la urbe se ha empequeñecido, tanto que me recuerda a mi querido Belorado. Bendito símil.

Los días han pasado demasiado rápido para que ni siquiera pueda plantearme cansancio o aburrimiento y he descubierto que vaya donde vaya siempre he tenido la suerte de tener gente a mi alrededor. ¿Será que Torino ya no es una ciudad para mí? Puede parecer una pregunta estúpida pero cuando uno vive un año como el nuestro se da cuenta que no.

Hemos convertido nuestro nuevo lugar de residencia en nuestra casa, la frialdad de una urbe en el calor de un pueblo. Salir por los mismos sitios no nos aburre porque siempre hay algo que contar y alguien que te cuente algo nuevo. Viajar, ver ciudades y descubrir países diferentes han sido el día a día de muchos. Nos hemos dado cuenta de que el mundo en el que vivíamos era demasiado pequeño como para desaprovechar la ocasión y no conquistar nada nuevo. Hemos hecho de Torino parte de nuestras vidas, la hemos colonizado y nos ha enseñado quienes somos.

Antes de llegar muchos estaban apenados por abandonar sus orígenes, ahora toca volver y la tristeza será mayor pero lo importante es que aquí, en Torino, tendremos siempre otro hogar donde regresar y que por toda España estarán las personas que han hecho que nos sintamos como en casa.

Dicen que los “erasmus” tenemos un encanto especial, que damos vida y colorido allá por donde vamos. Yo añado algo más, creo que los “erasmus” tenemos la virtud de hacer pueblos las ciudades, de convertir un año alejados de los nuestros en un año más unidos con otros nuevos ayer, amigos hoy y hermanos mañana.

Seguiremos visitando ciudades en verano, el año que viene y posteriores, perderemos el contacto con muchos y nos quedarán amistades que nunca podrán perderse. Lugares del norte al sur nos serán familiares durante toda nuestra vida, pero un lugar; Torino, ya es parte de todos. Para mí, es otro pequeño pueblo que nunca podré olvidar, y junto a mi querida Segovia, es mi segunda casa.

lunes, 6 de junio de 2011

Viaje en furgoneta (2º Parte)

Despertamos con la luz del sol, el rocío congelándonos los huesos y con el cuello medio partido. Los chicos oliendo a tigre de bengala y las chicas con el pelo enredadísimo y asqueroso, tanto que Sergio le tira un filtro que se supone que tiene que rebotar a Lucía y este se le queda pegado en el pelo. Mother of god, que ascazo!
Nos montamos en la furgo dirección super a por más comida alcohol, algunos entran al super y otros se quedan dentro y llegan con un carro lleno de provisiones. Lamentable.

Pasamos 4 horas buscando el puto albergue, primero a la estación, abrimos la puerta se cae una cerveza, luego un rato dando vueltas por la ciudad por si mágicamente aparecía el albergue, decidimos que lo más sensato es volver a por el GPS a la residencia querida. Ya que estamos allí aprovechamos para comer, abrimos la puerta se cae otra cerveza, comemos dejamos todo echo mierda pan bimbo en el suelo, cervezas, lonchas de jamón york y descargando nuestra energía negativa sobre la bici del parguela y abandonamos el lugar en dirección al albergue. Una vez en la calle después de cruzarnos con un boyscout amigo de Lucía, abrimos la puerta esperando escuchar el maravilloso ruido de una cerveza caer y preguntamos a una señora.
- Scusi, dove è il albergo nosecuantos?
- Come ti chiami?
- (wtf?) Mario

No mira es que tenemos overbooking y os he reservado en otro albergue, pero tenéis una reserva sólo para tres. Mira y somos 9. Algo no le cuadra. Quienes vais a dormir? Pues estos 3 por ejemplo pero ya que estás reserva para dos más. Nos despedimos de la amable señora y la dejamos colgada con la reserva. Un albergue a tomar por culo y encima nos trollean? Venga ya!

Vamos al otro albergue que esta muchísimo mejor la dueña nunca aparece solo para recibirnos, así que entramos 4 con 9 maletas de mano. Oye pues si que vais cargaditos no? En cuanto la dueña se despide de nosotros colamos a los otros 5. Sí, 9 en una habitación de 4. Nos ponemos en marcha es decir nuestros vecinos de enfrente ven aparecer 4 personajes cargados como burras y ven salir a 3 hadas (Flora, Fauna y Primavera), un Robin Hood, a una campanilla, a dos minnie mouse, un mickie mouse y a un tipo con una sabana que ahi era tu imaginacion la que jugaba a adivinar cual el disfraz. A todo esto, destacar que el tamaño de los disfraces de hada y de Robin Hood eran de talla de 6 a 7 años:
Volvemos a pasar por el bronx para ir a Venecia y decidimos dejarnos llevar y volver a la hora que surja a Padua porque el ambientazo es impresionante y coño, que vamos disfrazados! Nos damos cuenta de que no tenemos alcohol para aguantar toda la noche porque hemos sido tan listos de dejarlo en la furgoneta, nos dividimos cual equipo bien entrenado y comienza la búsqueda de un sitio abierto para comprar vino da tavola como si no hubiese un mañana.
Creo que me conozco cada esquina de Venecia y que nadie la ha recorrido tan rápido como nosotros y con todas las miradas sobre los gorritos de nuestras hadas. Yo para identificar al grupo tan solo tenía q levantar la cabeza y ver el gorrito de Diego con la cinta azul ondeando. Por fin lo logramos y compramos combustible.
Vamos a la Plaza de San Marcos donde hay música, gente disfrazada y un grupo de chinas ansiosas por hacerse una foto con Flora Fauna y Primavera, como el resto de los que estaban allí pero que se reprimían al no pedirla. Mario emocionadísimo empieza a chillar y a saltar y eso pasa a otra dimensión y se convierte en una cruenta lucha por ver quien salta y chilla más rápido si las chinas o Mario. Gana Mario, obvio xD
 
Nos hacemos la foto con las chinas con los ojos medio cerrados y los dedos en V. Rescatamos un botellón abandonado cual pobre perro en una gasolinera, 2 botellas de vodka, una bolsa de patatas y un zumito. Y nos vamos a un concierto que había en un bar que se llamaba Torino.Estamos ahí bailando y todas las miradas posadas sobre las hadas.
Como la fiesta allí acababa a las 3, cogimos el tren de regreso a Padova, haciéndonos amigos de todos los que estaban allí llegamos a la estación, donde unas chicas disfrazadas le preguntan a las hadas Mario y Sergio que si saben como llegar a la discoteca, muy bravos ellos dicen que hombre por supuesto y tan bravos los otros deciden meter a dos hadas borrachas con sus varitas mágicas dando a diestro y siniestro que acaban de conocer en su coche para que les guíen hacia una discoteca. (Habla, Say Saba, o sea yo)Lo que pasó a continuación, fue, en parte surrealista y en parte esperado....Si alguna vez, tienes que llegar a un sitio, en una ciudad desconocida para ti, nunca y digo NUNCA cojas a dos tíos borrachos que van disfrazados de hadas joder!!!, acabamos bebiendo dentro del coche vino a pelo, y conduciendo en dirección contraria por la autopista. Tras varias horas perdidos, por fin encontramos la discoteca de pura chorra.
Una vez en la puerta y tras enseñarle mis calzoncillos de leopardo al portero (si no es por eso no entro), a Mario le entró un bonito amarillo, así que tuvimos que sacarlo fuera, y, tras ser manteado y tirado por el rey Cabadas al suelo, se recuperó. La fiesta había acabado así que decidimos volver al hostal en taxi, pero al haber mucha cola, al gran Mario se le ocurrió una genial idea. Como dijo el gran Her Van vidal o Flora en este caso, la imagen que vio a continuación no se le olvidará de su retina jamas, es una de esa imagen que te pasa por la cabeza antes de morir, es una de esas imágenes que te hacen esbozar una sonrisa sea el momento que sea, es una imagen indescriptible, y es que, amigos y amigas, ver a dos hadas montadas en un bicicleta robada, huyendo de un pelotón de tías furiosas en bicicleta, al grito de ¡eeeh, hijos de puta volved! ¡cabrones!. Lo que sucedió después lo recuerdo con especial cariño. Mario y yo les robamos una bici en la cara a unas tías, huimos cual perros haciendo ''s'' y serpenteando cual borrachos, cuando en mitad de la huida giré mi cabeza y vi a unas 7 u 8 tías en bici persiguiéndonos, le grité a Mario, acelera mamón!!!! y acto seguido nos chocamos con una valla y nos caímos al suelo. El recibimiento de las susodichas no fue muy agradable, lo más flojo que me dijeron fue un "pero de que vais so cabronazos", así que tuve que sacar a relucir mi arte de mediar en las batallas, y todo se soluciono con un "relajate, vivirás más"

Llegamos al albergue las chicas y atacamos el desayuno como si no hubiésemos comido en 3 días, luego llegan nuestros vecinos unos parguelas nivel experto y empiezan a fliparse de lo fiesteros que son. Hablamos un poco con ellos y les decimos lo ciegos que están. Aprovechamos y como buena costumbre dormimos las tres juntas en la cama de matrimonio, poco a poco va llegando el resto de la gente, primero Dani, Diego y Ramón y luego Mario y Sergio, es que Robin había quedado con Lady Mariam.
Mario a una esquina de la cama de matrimonio ve la mesilla puntiaguda demasiado cerca y peligrosa y decide hacerle el rollito a Vir, le trollea el sitio y acaba Vir al borde de la cama teniendo que poner ropa sobre la maleta de Sergio para amortiguar la caída.

Despertamos cual grupo de yonkis apestando a alcohol, y mientras nos vamos duchando Mario misteriosamente desaparece y entra de nuevo en la habitación con un tostador en una mano y una bandeja llena de bizcochos, croissants, tostadas y mermelada de melocotón (un día me descuido y me matan). Encaprichados con el tostador nos lo llevamos a casa y nos enteramos de que a nuestros vecinos parguelas la noche anterior les echaron por liarla. Vamos que nosotros nos metemos 9 en una habitación de 4, saqueamos el desayuno y robamos un tostador y tan campantes, eso es el karma. Todos limpios comenzamos a salir del albergue mientras el que limpiaba se quedaba flipando de la cantidad de gente que salía de esa habitación. Salen primero 3, perfecto, el tío comienza a alucinar cuando ve salir a otras dos chicas, luego sale otro chico y cuando se pensaba que no iba a salir nadie más salgo yo despidiéndome de otros dos que se quedaban dentro.

Ya llega el fin de esta locura de viaje, Mario y Sergio se quedan una noche más en Verona y nosotros vamos a los carnavales de Ivrea a los cuales no llegamos y aprovechando que teníamos la furgoneta fuimos a visitar Bergamo... Derrotados tras estos 4 días tan intensos llegamos al fin al aeropuerto a dejar la furgoneta y cómo no los mazós no nos abandonan, el tren que nos lleva de vuelta a casa está cerrado y el bus alternativo lo hemos perdido así que tenemos que esperar una hora en el aeropuerto, dormidos en el autobús llegamos a nuestro hogar.

Un viaje como ninguno.

Y cuidado! Qué llegan obras!

(Entrada escrita por Say Saba y Pruden Ajax)

viernes, 3 de junio de 2011

Viaje en furgoneta (1º Parte)

Todo comienza con la entrada triunfal de Mario y Sergio como piloto y copiloto de la furgoneta, mientras el resto esperaba cual grupo de gitanos con más bultos que personas.

Personalizamos la furgoneta con cervezas, comida, buena música (aunque al final fuimos buenos y no tiramos el CD de Vir por la ventana) Nos ponemos en marcha y con el tractor amarillo de fondo cantándolo a grito pelao, Roberto y Dani inauguran las cervezas a las 11 am de la mañana. Como consecuencia de esto cuando entramos en Verona, Rober comienza a meterse en el papel de Robin Hood tirando flechas a las ragazze que pasaban por la calle Ciaoooo bella (flecha al suelo) tre, due, sette, nove...

Primer trapicheo en el albergue de Verona, colamos a uno más aunque bueno... esa noche cada uno durmió donde se dejo llevar. Pasados por agua vimos lo que pudimos de la ciudad pero al final acabamos en una cafetería donde Sergio aprovechó para tender sus calcetines y sobrevivir con servilletas.
El tipo majo del albergue nos dejo hacer botellón allí hasta que ya la estábamos liando demasiado y nos dirigimos (sin perder las buenas costumbres de cantar "azpilicueta", "Cabadas das puta pena"etc etc...) a un bar donde los cubatas eran en vaso de cristal! MANJAR y llevaban un 80% de alcohol, así acabamos unos cuantos se fueron al albergue cuando cerraron y otros continuaron la fiesta en otra discoteca.
Otros como yo (Say) y unos cuanto más como yo, es decir, alcohólicos sin fronteras, nos fuimos a una discoteca llena de negros (sin acritud eh?), la cual tenías que pagar a la salidad, una trap de la hostia...con el consiguiente resultado de saltarnos una valla por el patio trasero, quedarnos un rato hablando de la vida, y cuando quisimos saltar la otra valla para escapar, vino un negro gigante corriendo a por nosotros, GAME OVER.

Al día siguiente reunimos al equipo y vamos en dirección a un mirador que el día anterior habían encontrado Mario y Sergio vagando por la ciudad por casualidad. Pero no sin antes comprobar los frenos de la furgoneta "Eh tío, mira que buena esta esa!" Diego apoya la mano sobre el techo, señal de peligro, despiste de nuestro conductor y a centímetros del coche de enfrente.
Oye la furgoneta frenaba de puta madre.
Sesión de fotos en el mirador y rumbo a Padua. Padua es una ciudad preciosa, con un montón de cosas que ver Llegamos a la residencia Colombo, aparcamos la fragoneta y acampamos puesto que ese iba a ser nuestro alojamiento esa noche. Pero no la residencia sino la furgoneta.

Comimos de las existencias que teníamos, el suelo se había convertido en una rebanada de pan bimbo gigante. Pasame un zumito que soy bocasecaman, zumito por aquí, bimbo por allá. Y vamos a ver Venecia, increíble pero cierto, hicimos unas horitas de turismo
Venecia nos encantó a todos un ambientazo impresionante al ser los carnavales, disfraces curradísimos y los clásicos venecianos.
Volvimos al campamento y las chicas nos colamos en la residencia para poder asearnos un poco. Nos apoderamos del baño.
Había una fiesta dentro de la residencia de un tal Vincenzo. Amablemente nos invitan a entrar. Venga chicos pasad no os quedéis ahí, ah vale muchas gracias!, Oye y las chicas?, Nada que ya están dentro... Po mu biennn

Agradecemos el calorcito de estar bajo un techo, bebemos y justo cuando ya estamos asentados, es decir, hemos felicitado a nuestro amigo Vincenzo, hablado con los invitados, gorroneado un poco de comida... viene la policía a echarnos del ruido que montábamos. Todos desalojan el salón y nosotros, considerados, salvamos las cervezas indefensas que se iban a quedar sin beber, -corre, corre pilla tres! -Joder pero si es que no me caben en la mano!
Buen trabajo soldados!

A Vir se le cae un brik de vino en el suelo lo dejamos todo empantanado y nos quedamos sin lugar para la fiesta. Problem? Para que tenemos una furgoneta? Puertas abiertas, maletero abierto, música bien alta y una rave improvisada que nos montamos TORINO EXPERIENCE!
Comienzan a llegar los que estaban dentro de la fiesta y si quererlo ni beberlo le salvamos el cumpleaños al tipo este. Bebiendo cervezas robadas, bailando sintiéndonos los mas canis del lugar continuamos dándolo todo fuera de la residencia.
Cuando llegamos a la discoteca nos dicen que la entrada son 10 euros... va a pagar quien yo te diga. Despiste del portero y toditos a dentro. Nos pedimos unas cuantas copas más y lo gozamos bailando, si es que ya teníamos el ritmo en el cuerpo!

Volvemos y acabamos durmiendo 5 en la furgoneta 2 en el coche, gracias a dios que íbamos ciegos porque la furgo no es tan cómoda como parece.
Mientras tanto el señor Say Saba y Mario Garcia, estaban ''atracando'' a un friki de la residencia colombo, no queríamos dinero, ni objetos de valor, simplemente un sitio donde dormir. El tío se escabulló y se metió en la residencia, creyéndose que había ganado, ya que había guardia y en teoría no se podía pasar...vilchez!, nos colamos por la puerta principal cual reyes de oriente, subimos a la 2º planta donde el tío salió del cuarto de un amigo suyo, muy feliz, andando por el pasillo tranquilamente, sin esperar que tras la esquina que daba a su cuarto le iban a asaltar dos jóvenes alcohólicos muajajajaja. Resultado = dormimos en el suelo de su cuarto

(Entrada escrita por Say Saba y Pruden Ajax)

viernes, 29 de abril de 2011

Hablar. O simplemente decir las cosas sin pensar.

Entre los dos y los tres años. Esta es la edad que se considera normal para que un humano empiece a hablar. Y de ahí en adelante comience a formar su vocabulario y su diccionario personal. Hablar se convierte en una sencilla operación. Abres la boca y dejas que las palabras salgan. Muchas veces son gilipolleces, otras son argumentos contundentes incapaces de venirse abajo, otras sinceridades que salen de dentro y otras veces, son palabras sin más, en vano. Todos sabemos hablar, bueno, llamémosle mejor articular palabra, dejar que salgan. Todos y cada uno de nosotros tenemos esa capacidad. El problema viene cuando cada uno la usa de una manera y cuando una persona convierte dicha capacidad en la operación más difícil de realizar en un determinado momento. Cuando eres pequeño usas las típicas cartas de dos frases con tres casillas para marcar: sí, no, quizás. Y a medida que vas creciendo te escondes en vasos llenos de alcohol, música alta, roces en movimientos que simulan bailes y demasiado lenguaje gestual y corporal. Pero la dificultad aumenta cuando se trata de hacer algo de día, sin alcohol, sin oscuridad, sin excusas disimuladas que escondan un verdadero propósito. Incluso existen frases ya hechas por los más valientes: ¿quieres venirte a cenar a casa?; espero verte esta noche, porque tengo muchas ganas de hacer el amor contigo; ¿quieres ver una película?; quiero que salgas, me muero de ganas de estar contigo. Son sólo ejemplos que a todos se nos pasan por la cabeza en algún momento determinado de nuestras vidas y que en cada uno de ellos y en cada una de nuestras cabezas ocultamos, callamos, dejamos pasar el tiempo y perdemos la oportunidad del “sí” o del “quizás” cuando el no lo tenemos ya de antemano. Perdemos recuerdos por miedo, vergüenza y cobardía. Perdemos momentos por ser unos gilipollas acobardados. Por ello es tiempo de subirse al pico más alto o de salir al balcón y gritar: ¡qué vivan los valientes creadores de dichas frases y que alguna vez en su vida han ganado recuerdos y momentos por haberlas pronunciado en voz alta! Gracias.

domingo, 24 de abril de 2011

Facilidad o dificultad a gusto de cada consumidor.

Cuando la tentación lo ocupa todo y dejarse caer en ella es lo mejor y lo único que puedes hacer. El mundo de lo sensual y de lo sexual a partes iguales. Somos millones de personas en el mundo y cada uno tenemos una manera de hacer el amor e incluso de darle diferentes nombres. Depende del momento, depende de lo que busquemos, depende de lo que queramos dar y depende de la otra persona. A veces lo que más determina el acto sexual en sí, es la palabra generosidad. Dar a cambio de recibir lo mismo o dar por el simple hecho de hacer disfrutar a la otra persona. Si das y esperas a que la otra persona te devuelva lo mismo, y no es así, se convierte en una mierda de polvo que no ha cumplido las expectativas. Te deja mal sabor de cuerpo y persona. En cambio, si te limitas a dar sin esperar nada concreto de la otra persona, te puede llegar a sorprender o “simplemente” te hace disfrutar. Y al fin y al cabo es lo que buscamos: disfrutar. Hacer el amor de una u otra manera para poder tumbarte en la cama al lado de la otra persona rebosando felicidad y salir a la calle con una sonrisa. Algunos lo hacen pensando en el futuro y en el amor. Y otros prefieren escapar y huir de todo sentimiento, vivir el presente y buscar el cariño en un determinado momento y la sonrisa del día siguiente. “Nada más”. Al fin y al cabo, eso es lo importante, pasárselo bien y ser feliz cuando te estás acostando con alguien. Y eso, que ser feliz no es nada fácil cuando lo complicas todo. De ahí que el sexo sea lo más fácil y sencillo posible, sin quebraderos de cabeza y en el que sólo vale el dejarse llevar. Después es decisión de cada uno complicarlo con posturas, movimientos y mejunjes diversos. O más aún, caer en la repetición de todas esas combinaciones y formes algo parecido al amor. Y eso sí que complicado de verdad. Pero bueno, el amor es otra historia y palabras demasiado grandes. Me quedo con el sexo, que tiene las mismas letras y hace tu camino más sencillo. O al menos, lo intenta, aunque no siempre sale bien. Recuerda que las cosas, siempre, se te pueden ir de las manos.

lunes, 18 de abril de 2011

Sola en casa

Hace una semana se fueron dos de mis compañeros de piso, una a Portugal y otro España. Este domingo se fueron por una semana los otros dos.
Al principio pensé: Estos días me van a venir bien para poner un poco en orden mi vida ya que aquí siempre hay algo que hacer como cumpleaños, fiestas, visitas, viajes, pasar el tiempo en el Parco Valentino, ver una película, planes improvisados o simplemente estar de comentada con tus amigos.

Pero no. Reina el silencio en casa, hay demasiada tranquilidad para mi gusto. Tras todo este tiempo que hemos pasado juntos te das cuenta que con esa gente con la que pasas 24 horas de tu vida ha pasado a convertirse en tu familia, gente con la que compartir los sucesos del día a día, tus problemas o preocupaciones por muy banales que sean, apoyarte en ellos cuando necesitas ayuda, a la vez que disfrutar juntos de esta experiencia única que es el Erasmus, de compartir mil anécdotas, de vivir momentos que nunca olvidaremos, de reírnos y disfrutar como nunca lo hemos hecho.

Te das cuenta de que ya estamos en Abril y que el tiempo pasa tan rápido que no te da tiempo de asimilar todo lo bueno que te ha ocurrido este año y la cantidad de personas que has conocido. Lo que has evolucionado y madurado. Cómo has cambiado de opinión en ciertos temas o gustos y has seguido aun más firme en otros. Aprendes a darle valor e importancia a las cosas que realmente la tienen y no ha preocuparte por cualquier cambio que sucede en tu vida. A dejarte llevar (confiar en el karma), tolerar, perdonar y adaptarte. A decir en alto lo que sientes, a no regodearte en lo malo y a ver el lado positivo de las cosas. A plantearte si quieres modificar algo de tu vida y buscar otro camino. Además de conocerte a ti mismo, ser valiente y tener paciencia.

Aprendes sobretodo que no todas las personas permanecen en tu vida para siempre pero las importantes sí marcan un antes y un después.

Han pasado dos días y ya les echo de menos, pero no pasa nada porque mañana vuelve mi "hermana" y todavía nos queda mucho por vivir aquí  =)

miércoles, 6 de abril de 2011

Pene en puerta!

Llegó la temida visita actimeliana, los 6 amigos de Roberto.

Cuando les conocímos todos muy majos y modositos en el botellón en las gradas, pero en Life ya nos dimos cuenta de lo que nos esperaba, con los inesperados tripicos o incluso cuatripicos y siguiendo con la apuesta que hicieron "A ver quien se liaba con la más gorda y fea". Realmente no se quien ganó pero creo que incluso alguna osada les rechazó!
Llegamos a casa entre risas, Jaime con los zapatos de Vir a buscar comida, Roberto detrás de Villares quitandole la señal que llevaba y escondiendosela para que no la viese de nuevo...
Subimos y mientras unos jugaban al Pro otros gritaban "Virginia te quierooo, Virginia déjame entrar!"
Nos fuimos a la cama Vir y yo entre forcejeos y por azar, pero antes le dimos un beso a Javi diciéndole que él sí que se lo merecía, que era el único decente del grupo... pobres ingenuas.

Al día siguiente amanecimos en una casa llena de calma trás la tempestad del día anterior, que enseguida acaba cuando se levantan unas horas más tarde los chicos
- Unooos museitos?
Pues no. Todos a jugar al Pro. Cervezas, futbol, pizzas y más alcohol, así llega la noche Lapsus.

Llegamos a casa de Patillas las niñas, primer incidente: el maldito ascensor. Evidentemente que puedes esperar de un ascensor para dos personas cuando se meten 6 chicas, pues sí que se pare. Le damos al tercero y solo sube hasta el primero... y medio.
Intentamos abrir las puertas para salir por la rendija motivadísimas cual película de acción, pero la gente se empiezó a poner nerviosa y decidimos llamar a Roberto quien responde al teléfono con una sonora carcajada. "Roberto, vale ya, que esto es serio eh! No estoy de broma". Probamos a darle otra vez a los botones y acertamos con el sótano, pero no se que daba más respeto si quedarse dentro o salir a esa oscuridad
Al final entre alguna hiperventilación, deciden salir forzando las puertas y como Indiana Jones entre la maleza salimos nostras entre las bicis. Una obvia mofa nos espera al subir (por las escaleras) a la casa.
Primero en la cocina con el limoncello y luego en el salón con DJ particulares continua la fiesta, sacando trapos sucios de Lucía desmentimos su mote de "La elegante" aunque bueno con los pequeños detalles de beber vino rosado lo fue compensando... "Pero Lucía que elegante eres, coño"
Salimos de la casa y esa misma noche entre Palitas, comienzan los Penes en Puerta acojonadas del diablo que les había poseído decidimos no salir de las habitaciones.


A la mañana siguiente decidimos que lo mejor es no salir de fiesta, pero ¿En qué hora?
A las 5 de la mañana llegan como un gran huracán destrozando todo lo que encontraban. Nosotras que nos habíamos quedado en casa viendo una película de amor... nos despiertan a María, Lucía, Virginia y a mi.

Javi: "Buenos días señoras y señores de Turín, vamos a jugar a un juego... Peeeeeene en puertaaaa!!"
Unos golpes sospechosos en la puerta, "Y ahoraaa cerebro de mono contra puerta". Golpes más fuertes. También hubo olla con garbanzos y alguna cosa más. Nos intentamos controlar la risa pero era imposible.

Jaime: Venga chicas saliiid que no sabéis lo que os estáis perdiendo! Bueno mirad, si no queréis salir yo os digo una cosa voy SOLO con un calcetín y ya sabéis donde, pero estoy de plano secundario eh! Solo me miráis si queréis... eeeiii ;)

Entre risas e intentos de tirar la puerta abajo, acojonadas, tapadas con la sabana y susurrando no abráis, no abráis, Vir nos intenta calmar diciendo "Tranquilas chicas, he escondido todas las llaves" pero... otra vez ingenuas de la vida, ellos habían sido más listos y se habían guardado una antes de salir. Escuchamos como la llave se mete en la cerradura y empieza a girar, pero la gran forma de cerrar de Lucía nos salva y por mucho que se esfuerzan no logran abrir.
Mientras tanto yo le mandaba a Rober mensajes: "Tengo miedo" y su respuesta consoladora "Por lo que más queráis, no abráis". Simplemente genial. Nos envía un mensaje más: "Aguantad 15 minutos y se acaba" y así fue, creemos que Jaime se quedo un rato más de plano secundario soltando "eiiii" cada vez que alguien se movía o pasaba por su lado.

Al despertar encontramos dos reliquias, unos cuadritos de moda robados de una exposición (siento decir que el que estaba medio doblado ha sido sacrificado) y un post-it de "Virginia, te quiero" (cortesía de Jaime). Pero por favor, no esperabais venganza? A las 11 un buen despertar gritando "Buenos días princesasssss" era lo que merecíais. Gritando y chillando un poco, al final les dejamos dormir un rato más y cuando despiertan nos cuentan su teoría de que estamos amariconando a Roberto y que esa noche volvió a sus orígenes cuando cogió una tubería y la tiró por la calle. Mother of god!

La visita acaba con la despedida de Quique, el primero de los Castello abandona la ciudad =(
Comida en la mensa para 30, bizcochos, gorritos de fiesta y matasuegras, una banda para uno de los mejores y todo nuestro amor!
Bebemos en la mensa y vamos al Traballo, donde Quique estaba más solicitado para hacerse fotos que George Clooney.
Con más cuatripicos, acabamos patinando en la pista de hielo provisional de Vittorio Veneto. Cabadas camicace, lo da todo al igual que Pelu. Al final ya derrotados decidimos volver en Taxi, bueno más bien lo decide Lucía. Brazos caídos, pelo sobre la cara mojado, ojos de "voy mas ciega que su puta madre" pidiendo "porrr favooorrr, podemos coger un taxi e irnos a casa?"
Jaime flipando con Lucía, la elegante: pero bueno Lucía, estás borracha?

Llegamos a casa y Lucía sin traicionar a su mote de Pollito, se baja al tercero a expulsar todo lo que llevaba dentro entre los mimos y caricias de Jaime y Virginia. Cuando suben nuestros niños (como no les vamos a llamar NUESTROS niños) nos sorprenden por el día de San Valentín, con una rosa dándonos las gracias por estos 5 días. Gracias a vosotros!

Esta visita marcó un antes y un después en nuestro Erasmus.