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jueves, 14 de julio de 2011

El karma castiga, viaje a Roma (2º Parte)

Cuando llegamos, tras comer nuestros changuis de rigor, y abandonar la amada bolsa...
...nuestro primer objetivo fue encontrar la playa ya que hacía unos 180º a la sombra, y ahí 6 erasmus indigentes tiraron sus maletas sobre la arena.
Fer: a cuantos se nos ha olvidado el bañador? 
Todos: silencio
Así que Fer en calzoncillos y el resto nos metimos al agua donde lanzamos a María por los aires unas cuantas veces. Sergio que es un auténtico gato, quería salirse del agua a toda costa, así que nos ganó proponiéndonos ir al chiringuito a tomar unas birras. Problem? Pues a eso fuimos, a copar el chiringuito porque no nos movimos de ahí en todo el día. Todo comenzó jugando a Meca (culo para los amigos) a quien le tocase el mismo puesto durante 3 veces tenía que pagar una bolsa de patatas y finalizó jugando a un Burro muy especial. Que tenía como castigo a quien consiguiese las 5 letras una escena un poco humillante. Eso se convirtió en una auténtica lucha por la victoria, poco a poco fuimos ganando letras, menos Sergio que las ganó de golpe xD y cuando ya solo nos quedaba la última letra a todos menos a Fer y a Ramón esto fue lo que sucedió:
Hicimos el ojo de halcón y está claro que Ramón no pone la mano, así que llegamos a la final todos menos Fer que estaba relajadísimo y yo a punto de darme una taquicardia, quien me conoce sabe que este juego me encanta y a la vez me pone muy nerviosa, así que sin poder parar de reírme reanudó el juego y evidentemente Sergio me la lió diciendo una palabra muy parecida en la que yo puse toda la manaza con todas mis energías (o las que me quedaban) y nada, a pagar lo que tocaba, humillante fue y público no se va a hacer.
Los italianos al vernos tan histéricos nos miraban flipando y más fliparon cuando nos fuimos a duchar con shampoo incluido. Hombreee, tu que prefieres? Había que pagar 50 céntimos, pero el del chiringuito nos los devolvió porque realmente nos vio cara de pobres, bueno a todos menos a Fer que pagó sus 50 céntimos y se duchó sin jabón. 
Nota: Ramón se duchó desnudo.
Ya vestiditos y con la sal fuera de nuestros cuerpos, fuimos a dar una vuelta por el pueblo, muy bonito por cierto, y acabamos en un restaurante a comer unas pizzas, se supone que cuanto más al sur estás de Italia, más ricas están. A Fer le trollearon la suya con cebolla y todos sabemos que le escupieron en la segunda que le trajeron. Vilchez!
Teníamos que hacer tiempo hasta las 3 que salía el tren, esperamos dando puta pena en la estación junto a un cojo, un tipo bizco que nos preguntó si íbamos a Calabria y unas cucarachas de las que huímos.
Nos montamos 3 horas hasta Roma durmiendo como pudimos, aquí tuvimos otra baja, Fer se volvió a Torino, el resto de los supervivientes cogimos otro hasta chinanosecuantos y por fin un bus hasta Siena. Destrozados no, como si nos hubiesen dado una paliza en ese mismo instante, paseamos por la ciudad y disfrutamos lo que pudimos de ella.
A estas alturas, los que hayan leído todo esto habrán podido comprobar que todas las sucias que pretendíamos hacer, nos las pillaban, que nuestra situación económica cada vez iba a peor y que si algo podía salir mal, saldría. Pues hombre el viaje de vuelta no iba a ser menos! Huelga de trenes en la Toscana, antes de las 5 los trenes podían partir... o no. Durante este viaje comprendimos que el karma realmente castiga. Logramos llegar a nuestros destinos antes de las 5, el viaje acabó con Ramón, Roberto y María cogiendo unos 6 trenes para volver a Torino y Sergio y yo que desistimos cogimos uno directo, en el que nos montamos en primera clase, por probar hasta que nos echasen, con la risa tonta de pobres nos metimos en un vagón donde se respiraba un aura distinta, de tranquilidad, todos trajeados y nosotros andrajosos, jugando con los botones del asiento que te suben y bajan automáticamente, como dos críos echando carreras. Pero como unos señores, rechazamos los snaks, vino frichante, café y otros manjares de la vida que nos ofrecieron GRATIS (no sea que nos los cobren cuando nos pillen). A la que viene el revisor ponemos nuestra mayor cara de seguridad y le entregamos el billete, este nos habla como si fuésemos retrasados, nos manda a 2º clase y ahí te molestaba todo, las toses, la gente moviéndose de un lado a otro, el codo de Sergio... 
Ahí pasamos las dos horas siguientes y por fin llegamos a Torino que no a casa, porque nos pasamos la parada del bus y cuando alguien está muy, muy cansado, pasa a convertirse en un niño de 5 años, y entre tonterías y risas nos costó lo nuestro llegar a Vincenzo Nazzaro.
Hogar, dulce hogar.

martes, 12 de julio de 2011

El karma castiga, viaje a Roma

Llega la hora de despedir a dos grandes amigos Mario (nuestro hijo) y Alberto, puesto que esto ya se acaba y comienza lo que a nadie le gusta, decir adiós. Cenamos en un restaurante al más puro estilo erasmus, pasta y vino, hablando de todo un poco y terminando con unos cuantos chupitos de limoncello. 
Hacemos botellón en Vittorio Veneto SIN HIELOS ya que cada vez que proponía ir a recogerlos a Lapsus sucedía esto:
Pasamos una noche más en esta bonita ciudad, gozándolo como siempre, y despertamos en la mansión Zaquetines dispuestos a irnos a Roma. Habiendo dormido tan solo un par de horas, nos subimos al tren 7 de los 9 viajeros, dando puta pena, es decir, cara de yonkis, con la ropa del día anterior, aún ciegos perdidos y apestando a alcohol, tras 4 horas arriviamo. Sin tener ni puta idea de donde está el albergue, comienzan los mazós, lo encontramos y eso más que un albergue es el bronx, encima habíamos cogido una habitación de 4 para 7 y en ese sitio no había manera de colarse así que con el ordenador que había buscamos un albergue alternativo, encontramos uno más o menos céntrico y barato y que en nuestra imaginación sí que es factible el colarse. 
Pateada monumental por Roma; Fontana di Trevi, Piazza Venecia, el Panteón, Piazza Navona, mimos, mimos everywhere ... 
No sé exactamente cuál fue el preferido de María si una estatua que parecía real y movía los ojos de un lado a otro siniestramente o si fue un vaquero que intento agarrarla mientras ella chillaba cual gorrina.
Otro elemento estrella fue una bolsa del Pam con comida que se tenían que turnar Dani, Fer y Rober que llevaban una lucha continua por ver a quien le tocaba cargarla. Cronometrando el tiempo y todo.
Nos da ya la hora de cenar, pero primero vamos a comprar el alcohol, indignadísimos porque es mazo de caro, para colmo no hay briks de vino y la cerveza más barata está por un 1,70€. Algo más fuerte ni nos lo planteamos... y encima nos dicen que un martes no hay fiesta en Roma!! Pero bueno, pero esto que eeessss!!??
Cenamos en un restaurante como si no hubiese un mañana y nos dirigimos por inercia porque ya no somos dueños de nuestros pies de lo cansados que estamos, hacia el albergue. 
Y ahora es la hora de colarse, entra primero Roberto, le decimos La primera puerta a la derecha, habitación 4. Pues bueno la habitación era la 6 así que ya podéis imaginar a Rober intentando abrir la habitación que no es, nos llama y nos dice que ya está dentro, y subimos los 4 que éramos "legales", tras unos 15 minutos suben otras 2 personas y se meten en la misma habitación. El moro de la recepción chinadísimo. Una vez dentro vemos que es imposible salir si realmente queremos colarnos, así que nos distribuimos en las 3 camas.
La pareja que triunfó obviamente fue Roberto y su mujer sumisa, Fer.
Como borrachos derrotados niños buenos, a las 12 estamos en la cama con las luces apagadas.
Nos despertamos tempranito, primero se marchan los 3 que no pertenecen a la habitación y nos quedamos Sergio, Dani, Vir y yo terminando de prepararnos cuando de repente llaman a la puerta y se asoma el moro... -Cuántas personas han dormido aquí? -Emm... 4 -No, acabo de ver salir a 3 personas, habéis dormido 7 -No -Si -No -Si, os traigo la factura -Bueno vale... =(
Nos cobran las tres personas de más, y nosotros con toda nuestra cara le pedimos una habitación para dos personas para esa misma noche, el parguela del moro, nos da otra oportunidad y nos da un apartamento de 6 personas al lado del Coliseo, completamente nuevo que es manjar (dos plantas, pantalla plana, dos baños...)
Pero vamos a ver chorrica! A quién se le ocurre dejar un apartamento completamente nuevo a 7 erasmus que te la acaban de liar?
Pateada monumental por Roma 2: Coliseo, Foro Romano (Foso para Rober), El Vaticano, la bolsa famosa pasando de mano en mano (nada más dar un paso en Coliseo Tío, la llevo cargando todo el Coliseo) y soportando un calor infernal.
Volvemos al albergue. Donde unos cuantos aprovechan para robar unas Cocacolas de la máquina.
Tras la liada que le montamos, nos lleva, el moro del albergue, al apartamento en un coche para 5 personas donde nos metemos el moro y los 7, atravesamos Roma hasta llegar al apartamento manjar, donde nos acicalamos y nos vestimos de personas decentes, cuando de nuevo llaman a la puerta:
El moro, que nos reclama 10 euros por 5 latas de Cocacola que "habíamos robado" cuando solo habíamos cogido dos para dárselas a los pobres. Meca! Insiste en que le hemos robado, diciendo que lo tiene todo grabado, pues bien, le pedimos que nos lo muestre, chulos como nosotros mismos. El moro empieza a acojonarse ya que ese apartamento le ha costado una pasta y saca un fajo de billetes diciéndonos que nos devuelve todo lo que hemos pagado pero que nos vayamos... lamentable, nos pide un DNI a cambio de pasar la noche, volvemos al albergue para hacer la fotocopia y nos confiesa Ho paura... (tengo miedo), a la que nos vamos intenta sobornar a Virginia:
-Te doy 10 euros si me dices cual de tus amigos ha cogido las Cocacolas.
-Wtf? NO. 
-Vale... 10 euros y una Cocacola! 
Regresamos al apartamento donde nos pide por favor que tengamos cuidado y que avisa a la policía como hagamos algo. 
No sé cómo llegamos al Trastevere, mis pies palpitaban del dolor. Nos habían avisado que esa misma noche, por 10 euros, había una barra libre que empezaba a las 11.30, eran las 11 y no habíamos cenado todavía, así que nos metemos en el Carlomenta un restaurante baratísimo y muy rico y comemos en cuestión de 20 minutos. María lo pasa muy mal.
Nos dirigimos al Marilyn con los pies que nos chiclean, pero en cuanto nos tomamos el chupito de bienvenida el dolor de pies parece haber desaparecido, un musicón de la leche y unas copas que son pura broza, pero descubrimos el VodkaFragola y vamos tirando. Rober esquizo perdido cuando lleva la copa por la mitad va a por otra y las va acumulando como la hormiga en invierno, pero en un abrir y cerrar de ojos el camarero se las quiere llevar todas y no, hombre nooo! Me encuentro a Rober, al volver de pedirme otra copa, sin manos para agarrar las 4 suyas. Nos marcamos unos bailes y en cuestión de segundos un nota le tira una copa en la cara a Rober, que con los ojos rojos del alcohol le atiza una hostia, la discoteca pasa a dividirse en dos zonas, Rober encarándose con uno preguntándole que donde coño esta su amigo, yo intentando separarle y Virginia sacando el espíritu de Fuenla  diciéndole a uno why?why? where is your friend??
Rober que se da cuenta la agarra: Virginia, coño, que no te metas, que esos no son! Pero ya no hay vuelta atrás. 
Por otro lado Sergio me dice Qué ha pasado? Y le cuento que a Roberto le han tirado una copa, le veo marchar hacia Ramón y María y lo próximo que sé es que María le ha cogido la copa a uno, pensando que era el chico que le había tirado la copa a Roberto, y se la ha estallado contra el pecho, el otro con cara de pena se pregunta porque le está pasando esto. Nos juntamos otra vez todos y el chino cudeiro que pincha nos pregunta que si esta tutto bene. Ya más relajados, seguimos gozándolo, María con un gordo chileno:
Se acaba la fiesta mientras Rober y Dani se han ido a ligar con una gorda y con Ronaldinha (Roni para los amigos) Rober sopesando cual era la mejor decide quedarse con Roni y tras entrar en razón acaban por volver al apartamento, a todo esto Vir, Sergio y yo nos habíamos ido en taxi, Feel like a Sir.
Amanecemos con una resaca impresionante y recogemos todo rápido porque nos vamos a Salerno, un destino elegido al azar el día anterior. Cuando ya está todo recogido y vemos que no nos pueden decir nada porque el apartamento está perfecto Fer, tira una botella de vino tinto contra el suelo, todo el suelo mojado y cristales por doquier. Cerramos y dejamos las llaves dentro, Hostia! Y la maleta de Dani? Le llamamos rezando porque la hubiese cogido el día anterior, y así era, pero como íbamos ciegos no nos habíamos enterado.
Nos dirigimos a la estación de trenes de Roma desayunamos unos milcheis y aquí empiezan a separarse nuestros caminos. Dani se va a Perugia que tiene amigos allí, par de lo mismo sucede con Virginia pero en Teramo y los 7 restantes partimos a Salerno...

viernes, 17 de junio de 2011

El viaje de los "amarillos", que terminó con todos rojos.

"Yellow Party" en el Museo de las ciencias. Viernes 10. Así empezaba la noche del viernes, que daría paso al fin de semana en "Cinque Terre" (ingenuos nosotros). Ese era el título de la noche y, durante el viaje comprobaríamos, que también sería el título del mismo. Pero bueno... como los españoles estamos muy a gustito en los botellones se nos olvida que aquí los sitios cierran muy pronto. Tanto que intentar entrar al museo a las 3.30, fue misión imposible (excepto para Mario, que no sabemos cómo, pero siempre se cuela). Después de pasarnos más de una hora decidiendo qué hacer, terminamos camino de Murazzi, para variar. Concretamente a Giancarlo, ese lugar que empiezas bailando un poco apretada y terminas huyendo de decenas de tíos dándose golpes y empujándose. Eso lo consigues hasta que dos de tus amigos (Rober y Sergio) empiezan a hacer lo mismo, pero sólo contigo. Y de repente se miran y acto seguido te encuentras sobrevolando el pub y temiendo por tu vida (Bea puede dar constancia de mi cara allí en los aires). Gracias chicos :) Y ya a las 6, aparece Mario todo borracho (más que el resto de despojos humanos que llevábamos allí dos horas) y nos anuncia que es hora de ir a recoger las maletas.
Y ahí llegaron los primeros amarillos: Elena Zaquetines y Fer se nos quedaban en tierra. A punto estuvo Mario de hacer lo mismo, por culpa de un pequeño percance con las vías del tram. Pero llegó.
Casi tres horas de "siesta" después (para los que pudieron dormir), llegamos al pueblo dónde dormiríamos. (Para los interesados: no, no era ninguno de 5terre, gracias). Los despojos que habían ido de reenganche para el autobús se pegaron una ducha y nos fuimos a recepción (llena de carteles que te "incitaban" a casarte) a decidir el planing del viaje. Conclusión final: día de playa y mazó de 28€ para ir a ver 5Terre al día siguiente (ingenuos nosotros).

Un vuelta y vuelta en la playa de arena fina, un par de baños y unas cuantas cervecitas, para ir cogiendo ritmo para la noche. Pero sólo tomamos una o dos, porque, según palabras de Simone en el aperitivo de esa noche "el año pasado nos hinchamos con la comida y nos dieron las copas que quisimos, que salimos de allí ya borrachos". A eso de las 9 de la noche, le cambiamos el nombre al aperitivo. Pasó a llamarse APERITIMO. Estoy segura de que muchos de nosotros nos haremos toda la semana arroz tres delicias y focaccia pan con sal, con mucho sal, para comer y cenar. Consecuencia: siguiente parada, una heladería.
Aunque la idea era hacer botellón en la playa, descubrimos que mejor no pasar frío y sentarnos en la "Plaza de la Iglesia". Vale que llevemos todo el Erasmus haciendo botellón sin hielos, pero esa noche era imposible. El primer cubata (amenizado por la gran retransmisión de los penaltys del Granada-Celta de Gael) se hizo eterno, ni juegos, ni nada. Hasta que llegaron las salvadoras, Mai y Bea, con una bolsa repleta de hielos (la que al día siguiente deseamos que no hubiese existido). Tras el intento de llegar a un local para bailar y hacer feliz a Mai a las 3.30, unos chicos muy amables (tan amables que nos invitaron a una orgía) nos pusieron los pies en la tierra "tutto chiuso". Así que volvimos a nuestra querida plaza, con un banco nuevo en manos de Ángel Murcia y Dani (dato todavía por confirmar). Por aquellos tiempos, ya éramos pocos los supervivientes que decidieron terminarse el alcohol (que para algo lo habíamos llevado) e irnos al albergue a dormir, puesto que el barco salía a las 9.30 del puerto.
Pero como buen viaje que se precie, decidimos que los caídos antes de tiempo deberían ser aviados. En nuestro poder teníamos las llaves de tres habitaciones, sólo había que elegir víctimas. El primero fue Joaquín Morcillo (o Bombillo después del día de playa y su colorcillo de piel). Las heridas de guerra no fueron demasiadas, las normales ante un ataque como estos. La segunda fue Vir. ¡Pobre, a esa sí que le caímos todos encima! Se rumorea que al día siguiente no se pudo levantar a su hora (mentira, ¡borracha!). Y el tercero y último (y el mejor, con MUCHA diferencia) fue Rubén Málaga. Entramos todos en la habitación (allí podría haber entrado una discoteca móvil que no se despertaba ni a la de tres), nos pusimos en posición, Sergio cámara en mano y procedimos al aviamiento. Aquella cara nos quedará para el recuerdo eternamente. Algunos no pudimos ni llegar a saltar encima. Fue verla y empezar a descojonarnos. Estoy segura de que quedará marcada en los anales de la historia de los avíos.


Y ya sí, siendo las 4:30/5 (più o menos), poniendo alarmas a las 7:30,7:40 (sabiendo que no se despertaría ni pirri) para poder estar listos a las 8; nos fuimos a dormir y descansar para el largo día que nos esperaba en 5Terre (ingenuos nosotros).

8am. Habitación de las chicas.
Vir al habla "chicas,son las ocho". Se escuchan murmullos entre las sábanas y alguien pregunta "¿a qué hora hemos quedado?". Vir responde "a las ocho". Más murmullos. Y de repente: "ey,vamos bajando,¿no?". Un momento "¿ese es Sergio?". Vir se levanta de cama y abre la puerta. La cierra y dice: "¡¡chicas, que los chicos ya están listos!!". Aproximadamente quince minutos después, las cinco chicas estábamos todo lo espléndidas que se puede estar de resaca y después de haber dormido unas escasas cuatro horas (o menos). De camino al barco, algunos optan por desayunar algo y otros, como Sergio o yo, ya nos olemos lo que puede pasar y decidimos dejar el estómago vacío.
9.30am. Nos montamos en el barco rumbo a 5Terre. Y ahí, los amarillos ya fueron un colectivo. Todos empezamos en la parte superior, de risas, de ¡qué gracia el barco! ¡Vamos hasta abajo a la parte de delante a gozarlo!

Hasta que pasa media hora y el silencio se apodera de cada lugar en el que había erasmus españoles resacosos. ¡Toditos amarillos! El proceso era el siguiente: conversación/risas, silencio y contacto. ¡Chao! Ya estabas más amarillo que Elena la mañana anterior.
Después de una hora y media que se nos hizo eterna en el barco del pájaro loco con la excursión del inserso (a la que tenemos que agradecerles sus camareros jóvenes y atractivos que subieron a repartir más focaccia para todos), pisamos tierra firme: Monterroso, el primero (y, el que dos horas después, descubriríamos que sería también el último) pueblo de Cinque Terre. Casas de colores y un pueblo muy acogedor, la verdad. Tuvimos una horita para conocerlo y luego volver al barco de la tortura. Antes de subirnos al nuestro, pudimos observar cómo bajaban los pasajeros de uno que acababa de llegar. ¡Esos sí que iban amarillos! Caras blancas y dos mujeres tumbadas, siendo examinadas por un médico. ¡Gozaron el viajecito más que nosotros!
Esta vez, decidimos montarnos todos en la parte de delante. Sabíamos que arriba lo íbamos a pasar mal, así que decidimos probar suerte. ¡Y nos salió bien! Bueno... a todos, menos a Mai.

Esta vez, la amarilla fue sólo ella: silencio, contacto con Vir y luego el doble agarrando mi mano. Suerte para ella que fue media horita. Media horita en la que el capitán del barco muy amablemente nos fue señalando los demás pueblos de Cinque Terre. Sí, en este viaje descubrimos que no íbamos a parar en más pueblos, estábamos al servicio de lo que hicieran los queridos viejecitos que nos habían acogido. ¡Yuhu! Así que nuestra segunda y última parada, fue Portovenere: patrimonio de la humanidad y lugar también recomendado para visitar. Tres horas allí que nos dieron para descubrir que era un pueblo que fabricaba aire, el bolo y demás historias traumáticas de la infancia de Mai y darnos otra mini-sesión de sol (o siesta en el caso de Sergio).

Todo hay que decirlo, aunque fue mini, a Lucía le llegó y le sobró. A ella también le cambiamos el nombre. Pasó a ser: Sebahtián (el cangrejo de La Sirenita), supongo que sobran las explicaciones. Aún así, le podéis pedir que os enseñe sus piernas. Accederá amablemente.
A las 16.30, cogíamos, ya por última vez, el barco del pájaro loco, para volver a Liguria (el pueblo donde teníamos nuestro albergue). Recogimos las maletas, algún pequeño robo necesario sobretodo para la cama de Mario, unos toques al balón y a las 8 ya estábamos en el bus de vuelta a Torino.
¡Gran viaje a Cinque Terre y Portofino!

lunes, 6 de junio de 2011

Viaje en furgoneta (2º Parte)

Despertamos con la luz del sol, el rocío congelándonos los huesos y con el cuello medio partido. Los chicos oliendo a tigre de bengala y las chicas con el pelo enredadísimo y asqueroso, tanto que Sergio le tira un filtro que se supone que tiene que rebotar a Lucía y este se le queda pegado en el pelo. Mother of god, que ascazo!
Nos montamos en la furgo dirección super a por más comida alcohol, algunos entran al super y otros se quedan dentro y llegan con un carro lleno de provisiones. Lamentable.

Pasamos 4 horas buscando el puto albergue, primero a la estación, abrimos la puerta se cae una cerveza, luego un rato dando vueltas por la ciudad por si mágicamente aparecía el albergue, decidimos que lo más sensato es volver a por el GPS a la residencia querida. Ya que estamos allí aprovechamos para comer, abrimos la puerta se cae otra cerveza, comemos dejamos todo echo mierda pan bimbo en el suelo, cervezas, lonchas de jamón york y descargando nuestra energía negativa sobre la bici del parguela y abandonamos el lugar en dirección al albergue. Una vez en la calle después de cruzarnos con un boyscout amigo de Lucía, abrimos la puerta esperando escuchar el maravilloso ruido de una cerveza caer y preguntamos a una señora.
- Scusi, dove è il albergo nosecuantos?
- Come ti chiami?
- (wtf?) Mario

No mira es que tenemos overbooking y os he reservado en otro albergue, pero tenéis una reserva sólo para tres. Mira y somos 9. Algo no le cuadra. Quienes vais a dormir? Pues estos 3 por ejemplo pero ya que estás reserva para dos más. Nos despedimos de la amable señora y la dejamos colgada con la reserva. Un albergue a tomar por culo y encima nos trollean? Venga ya!

Vamos al otro albergue que esta muchísimo mejor la dueña nunca aparece solo para recibirnos, así que entramos 4 con 9 maletas de mano. Oye pues si que vais cargaditos no? En cuanto la dueña se despide de nosotros colamos a los otros 5. Sí, 9 en una habitación de 4. Nos ponemos en marcha es decir nuestros vecinos de enfrente ven aparecer 4 personajes cargados como burras y ven salir a 3 hadas (Flora, Fauna y Primavera), un Robin Hood, a una campanilla, a dos minnie mouse, un mickie mouse y a un tipo con una sabana que ahi era tu imaginacion la que jugaba a adivinar cual el disfraz. A todo esto, destacar que el tamaño de los disfraces de hada y de Robin Hood eran de talla de 6 a 7 años:
Volvemos a pasar por el bronx para ir a Venecia y decidimos dejarnos llevar y volver a la hora que surja a Padua porque el ambientazo es impresionante y coño, que vamos disfrazados! Nos damos cuenta de que no tenemos alcohol para aguantar toda la noche porque hemos sido tan listos de dejarlo en la furgoneta, nos dividimos cual equipo bien entrenado y comienza la búsqueda de un sitio abierto para comprar vino da tavola como si no hubiese un mañana.
Creo que me conozco cada esquina de Venecia y que nadie la ha recorrido tan rápido como nosotros y con todas las miradas sobre los gorritos de nuestras hadas. Yo para identificar al grupo tan solo tenía q levantar la cabeza y ver el gorrito de Diego con la cinta azul ondeando. Por fin lo logramos y compramos combustible.
Vamos a la Plaza de San Marcos donde hay música, gente disfrazada y un grupo de chinas ansiosas por hacerse una foto con Flora Fauna y Primavera, como el resto de los que estaban allí pero que se reprimían al no pedirla. Mario emocionadísimo empieza a chillar y a saltar y eso pasa a otra dimensión y se convierte en una cruenta lucha por ver quien salta y chilla más rápido si las chinas o Mario. Gana Mario, obvio xD
 
Nos hacemos la foto con las chinas con los ojos medio cerrados y los dedos en V. Rescatamos un botellón abandonado cual pobre perro en una gasolinera, 2 botellas de vodka, una bolsa de patatas y un zumito. Y nos vamos a un concierto que había en un bar que se llamaba Torino.Estamos ahí bailando y todas las miradas posadas sobre las hadas.
Como la fiesta allí acababa a las 3, cogimos el tren de regreso a Padova, haciéndonos amigos de todos los que estaban allí llegamos a la estación, donde unas chicas disfrazadas le preguntan a las hadas Mario y Sergio que si saben como llegar a la discoteca, muy bravos ellos dicen que hombre por supuesto y tan bravos los otros deciden meter a dos hadas borrachas con sus varitas mágicas dando a diestro y siniestro que acaban de conocer en su coche para que les guíen hacia una discoteca. (Habla, Say Saba, o sea yo)Lo que pasó a continuación, fue, en parte surrealista y en parte esperado....Si alguna vez, tienes que llegar a un sitio, en una ciudad desconocida para ti, nunca y digo NUNCA cojas a dos tíos borrachos que van disfrazados de hadas joder!!!, acabamos bebiendo dentro del coche vino a pelo, y conduciendo en dirección contraria por la autopista. Tras varias horas perdidos, por fin encontramos la discoteca de pura chorra.
Una vez en la puerta y tras enseñarle mis calzoncillos de leopardo al portero (si no es por eso no entro), a Mario le entró un bonito amarillo, así que tuvimos que sacarlo fuera, y, tras ser manteado y tirado por el rey Cabadas al suelo, se recuperó. La fiesta había acabado así que decidimos volver al hostal en taxi, pero al haber mucha cola, al gran Mario se le ocurrió una genial idea. Como dijo el gran Her Van vidal o Flora en este caso, la imagen que vio a continuación no se le olvidará de su retina jamas, es una de esa imagen que te pasa por la cabeza antes de morir, es una de esas imágenes que te hacen esbozar una sonrisa sea el momento que sea, es una imagen indescriptible, y es que, amigos y amigas, ver a dos hadas montadas en un bicicleta robada, huyendo de un pelotón de tías furiosas en bicicleta, al grito de ¡eeeh, hijos de puta volved! ¡cabrones!. Lo que sucedió después lo recuerdo con especial cariño. Mario y yo les robamos una bici en la cara a unas tías, huimos cual perros haciendo ''s'' y serpenteando cual borrachos, cuando en mitad de la huida giré mi cabeza y vi a unas 7 u 8 tías en bici persiguiéndonos, le grité a Mario, acelera mamón!!!! y acto seguido nos chocamos con una valla y nos caímos al suelo. El recibimiento de las susodichas no fue muy agradable, lo más flojo que me dijeron fue un "pero de que vais so cabronazos", así que tuve que sacar a relucir mi arte de mediar en las batallas, y todo se soluciono con un "relajate, vivirás más"

Llegamos al albergue las chicas y atacamos el desayuno como si no hubiésemos comido en 3 días, luego llegan nuestros vecinos unos parguelas nivel experto y empiezan a fliparse de lo fiesteros que son. Hablamos un poco con ellos y les decimos lo ciegos que están. Aprovechamos y como buena costumbre dormimos las tres juntas en la cama de matrimonio, poco a poco va llegando el resto de la gente, primero Dani, Diego y Ramón y luego Mario y Sergio, es que Robin había quedado con Lady Mariam.
Mario a una esquina de la cama de matrimonio ve la mesilla puntiaguda demasiado cerca y peligrosa y decide hacerle el rollito a Vir, le trollea el sitio y acaba Vir al borde de la cama teniendo que poner ropa sobre la maleta de Sergio para amortiguar la caída.

Despertamos cual grupo de yonkis apestando a alcohol, y mientras nos vamos duchando Mario misteriosamente desaparece y entra de nuevo en la habitación con un tostador en una mano y una bandeja llena de bizcochos, croissants, tostadas y mermelada de melocotón (un día me descuido y me matan). Encaprichados con el tostador nos lo llevamos a casa y nos enteramos de que a nuestros vecinos parguelas la noche anterior les echaron por liarla. Vamos que nosotros nos metemos 9 en una habitación de 4, saqueamos el desayuno y robamos un tostador y tan campantes, eso es el karma. Todos limpios comenzamos a salir del albergue mientras el que limpiaba se quedaba flipando de la cantidad de gente que salía de esa habitación. Salen primero 3, perfecto, el tío comienza a alucinar cuando ve salir a otras dos chicas, luego sale otro chico y cuando se pensaba que no iba a salir nadie más salgo yo despidiéndome de otros dos que se quedaban dentro.

Ya llega el fin de esta locura de viaje, Mario y Sergio se quedan una noche más en Verona y nosotros vamos a los carnavales de Ivrea a los cuales no llegamos y aprovechando que teníamos la furgoneta fuimos a visitar Bergamo... Derrotados tras estos 4 días tan intensos llegamos al fin al aeropuerto a dejar la furgoneta y cómo no los mazós no nos abandonan, el tren que nos lleva de vuelta a casa está cerrado y el bus alternativo lo hemos perdido así que tenemos que esperar una hora en el aeropuerto, dormidos en el autobús llegamos a nuestro hogar.

Un viaje como ninguno.

Y cuidado! Qué llegan obras!

(Entrada escrita por Say Saba y Pruden Ajax)

viernes, 3 de junio de 2011

Viaje en furgoneta (1º Parte)

Todo comienza con la entrada triunfal de Mario y Sergio como piloto y copiloto de la furgoneta, mientras el resto esperaba cual grupo de gitanos con más bultos que personas.

Personalizamos la furgoneta con cervezas, comida, buena música (aunque al final fuimos buenos y no tiramos el CD de Vir por la ventana) Nos ponemos en marcha y con el tractor amarillo de fondo cantándolo a grito pelao, Roberto y Dani inauguran las cervezas a las 11 am de la mañana. Como consecuencia de esto cuando entramos en Verona, Rober comienza a meterse en el papel de Robin Hood tirando flechas a las ragazze que pasaban por la calle Ciaoooo bella (flecha al suelo) tre, due, sette, nove...

Primer trapicheo en el albergue de Verona, colamos a uno más aunque bueno... esa noche cada uno durmió donde se dejo llevar. Pasados por agua vimos lo que pudimos de la ciudad pero al final acabamos en una cafetería donde Sergio aprovechó para tender sus calcetines y sobrevivir con servilletas.
El tipo majo del albergue nos dejo hacer botellón allí hasta que ya la estábamos liando demasiado y nos dirigimos (sin perder las buenas costumbres de cantar "azpilicueta", "Cabadas das puta pena"etc etc...) a un bar donde los cubatas eran en vaso de cristal! MANJAR y llevaban un 80% de alcohol, así acabamos unos cuantos se fueron al albergue cuando cerraron y otros continuaron la fiesta en otra discoteca.
Otros como yo (Say) y unos cuanto más como yo, es decir, alcohólicos sin fronteras, nos fuimos a una discoteca llena de negros (sin acritud eh?), la cual tenías que pagar a la salidad, una trap de la hostia...con el consiguiente resultado de saltarnos una valla por el patio trasero, quedarnos un rato hablando de la vida, y cuando quisimos saltar la otra valla para escapar, vino un negro gigante corriendo a por nosotros, GAME OVER.

Al día siguiente reunimos al equipo y vamos en dirección a un mirador que el día anterior habían encontrado Mario y Sergio vagando por la ciudad por casualidad. Pero no sin antes comprobar los frenos de la furgoneta "Eh tío, mira que buena esta esa!" Diego apoya la mano sobre el techo, señal de peligro, despiste de nuestro conductor y a centímetros del coche de enfrente.
Oye la furgoneta frenaba de puta madre.
Sesión de fotos en el mirador y rumbo a Padua. Padua es una ciudad preciosa, con un montón de cosas que ver Llegamos a la residencia Colombo, aparcamos la fragoneta y acampamos puesto que ese iba a ser nuestro alojamiento esa noche. Pero no la residencia sino la furgoneta.

Comimos de las existencias que teníamos, el suelo se había convertido en una rebanada de pan bimbo gigante. Pasame un zumito que soy bocasecaman, zumito por aquí, bimbo por allá. Y vamos a ver Venecia, increíble pero cierto, hicimos unas horitas de turismo
Venecia nos encantó a todos un ambientazo impresionante al ser los carnavales, disfraces curradísimos y los clásicos venecianos.
Volvimos al campamento y las chicas nos colamos en la residencia para poder asearnos un poco. Nos apoderamos del baño.
Había una fiesta dentro de la residencia de un tal Vincenzo. Amablemente nos invitan a entrar. Venga chicos pasad no os quedéis ahí, ah vale muchas gracias!, Oye y las chicas?, Nada que ya están dentro... Po mu biennn

Agradecemos el calorcito de estar bajo un techo, bebemos y justo cuando ya estamos asentados, es decir, hemos felicitado a nuestro amigo Vincenzo, hablado con los invitados, gorroneado un poco de comida... viene la policía a echarnos del ruido que montábamos. Todos desalojan el salón y nosotros, considerados, salvamos las cervezas indefensas que se iban a quedar sin beber, -corre, corre pilla tres! -Joder pero si es que no me caben en la mano!
Buen trabajo soldados!

A Vir se le cae un brik de vino en el suelo lo dejamos todo empantanado y nos quedamos sin lugar para la fiesta. Problem? Para que tenemos una furgoneta? Puertas abiertas, maletero abierto, música bien alta y una rave improvisada que nos montamos TORINO EXPERIENCE!
Comienzan a llegar los que estaban dentro de la fiesta y si quererlo ni beberlo le salvamos el cumpleaños al tipo este. Bebiendo cervezas robadas, bailando sintiéndonos los mas canis del lugar continuamos dándolo todo fuera de la residencia.
Cuando llegamos a la discoteca nos dicen que la entrada son 10 euros... va a pagar quien yo te diga. Despiste del portero y toditos a dentro. Nos pedimos unas cuantas copas más y lo gozamos bailando, si es que ya teníamos el ritmo en el cuerpo!

Volvemos y acabamos durmiendo 5 en la furgoneta 2 en el coche, gracias a dios que íbamos ciegos porque la furgo no es tan cómoda como parece.
Mientras tanto el señor Say Saba y Mario Garcia, estaban ''atracando'' a un friki de la residencia colombo, no queríamos dinero, ni objetos de valor, simplemente un sitio donde dormir. El tío se escabulló y se metió en la residencia, creyéndose que había ganado, ya que había guardia y en teoría no se podía pasar...vilchez!, nos colamos por la puerta principal cual reyes de oriente, subimos a la 2º planta donde el tío salió del cuarto de un amigo suyo, muy feliz, andando por el pasillo tranquilamente, sin esperar que tras la esquina que daba a su cuarto le iban a asaltar dos jóvenes alcohólicos muajajajaja. Resultado = dormimos en el suelo de su cuarto

(Entrada escrita por Say Saba y Pruden Ajax)

lunes, 28 de febrero de 2011

In vino veritas y robo de la mesa de Ping-Pong (1º parte)

A la semana siguiente de ese macrobotellón Erasmus, donde nos conocimos todos, se organizó la primera excursión, “La feria del vino de Bra” degustación y vasos de vino por 50 céntimos… así que puestos a beber, cualquier excusa es buena. Era por la tarde volviendo justo para seguir con la fiesta a las 2 de la mañana. 
Nos montamos en el autobús hablando sin parar, comenzando a construir ese gran grupo cerrado. Al bajar nos encontramos con que la famosa feria son 4 casetas, que los vasos de vino son de cumple y que está más malo que su puta madre. 
Así que encontramos rápidamente una solución, buscar un supermercado para comprar nuestro propio botellón.

Y así acabamos bebiendo sentados en círculo en el parking del Incoop celebrando nuestra propia feria del vino. Jugando a juegos de beber como el de adivinar cuántas monedas sacaba cada uno, pero sin duda el más importante fue el juego de Ganso, donde predomina la coordinación aquello de lo que él carece! El juego consiste en que a todos se les asigna un número y cantando a la vez que das palmas dices el número del siguiente al que le toca jugar, el primero que falle bebe, ni que decir tiene que Ganso acabó bastante perjudicado.


Una vez satisfechos con nuestro botellón, volvimos a la feria donde le pedimos a una de las casetas (la más barata, que para eso somos Erasmus) que nos rellenase una botella con vino para luego mezclarla con Cocacola, una auténtica aberración para ellos, pero como les hicimos el agosto nos hicieron hasta un reservado con una mesa en una caseta para nosotros solos, en fin, bebiendo, riendo, cantando y gritando “LA MÁQUINA” volvimos al autobús. Cómo? sinceramente, no lo recuerdo.


En el autobús hubo casi-amarillos y amarillos enteros, por el alcohol mareo, al bajar de repente me quedo sola porque todas se quieren ir a casa, ¿Pero cómo irte a casa en el momento más álgido? No, no, no…
Escribo a Sergio -¿Dónde estás? -De camino a robar una mesa de Ping-Pong, ¿Te vienes? -Mmm ¿Por qué no!?
Nos reunimos todos, en frente del Ostello, Mario no quería chicas, pero al final aceptó mi misión de quedarme vigilando fuera por si acaso venía alguien. Todos bastante metidos en el papel ponen los móviles en silencio, se callan y con miradas cómplices entran en el Ostello, les faltaba sincronizar los relojes. […]
Tras lo que parecen minutos interminables salen sonriendo; uno con los caballetes, cinco con la mesa y otro controlando por donde iban y grabando. Eto eh el bronx!

Comienza el transporte hacia Castello, casi 4km y medio a las 4 de la mañana llevando una mesa de ping pong. Claro, claro... nada sospechoso.
Según bajábamos hacia el río -Quietos quietos! Que hay una cámara! Toditos para atrás.
Me llama Ramón, que dónde estamos que ninguno le coge el movil, joder! Están bastante ocupados! El pobre, que había tenido que cuidar a un amarillo monumental, se une al robo. 


Al final llegamos a una calle que es como vía pública y topándonos con perros conos, teniendo alguna falsa alarma con “coches de policía”, bordeando tramos pelicorosos, asomándonos con prudencia y examinando los caminos antes, logramos llegar hasta el otro lado del puente que cruza a Vittorio Veneto...


    


Llegando a la conclusión de que necesitamos más alcohol para continuar con la hazaña, aparcamos tranquilamente la mesa detrás de unos árboles y a Murazzi a seguir con la fiesta.
En fin… corre Chancho, corre!