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miércoles, 6 de abril de 2011

Pene en puerta!

Llegó la temida visita actimeliana, los 6 amigos de Roberto.

Cuando les conocímos todos muy majos y modositos en el botellón en las gradas, pero en Life ya nos dimos cuenta de lo que nos esperaba, con los inesperados tripicos o incluso cuatripicos y siguiendo con la apuesta que hicieron "A ver quien se liaba con la más gorda y fea". Realmente no se quien ganó pero creo que incluso alguna osada les rechazó!
Llegamos a casa entre risas, Jaime con los zapatos de Vir a buscar comida, Roberto detrás de Villares quitandole la señal que llevaba y escondiendosela para que no la viese de nuevo...
Subimos y mientras unos jugaban al Pro otros gritaban "Virginia te quierooo, Virginia déjame entrar!"
Nos fuimos a la cama Vir y yo entre forcejeos y por azar, pero antes le dimos un beso a Javi diciéndole que él sí que se lo merecía, que era el único decente del grupo... pobres ingenuas.

Al día siguiente amanecimos en una casa llena de calma trás la tempestad del día anterior, que enseguida acaba cuando se levantan unas horas más tarde los chicos
- Unooos museitos?
Pues no. Todos a jugar al Pro. Cervezas, futbol, pizzas y más alcohol, así llega la noche Lapsus.

Llegamos a casa de Patillas las niñas, primer incidente: el maldito ascensor. Evidentemente que puedes esperar de un ascensor para dos personas cuando se meten 6 chicas, pues sí que se pare. Le damos al tercero y solo sube hasta el primero... y medio.
Intentamos abrir las puertas para salir por la rendija motivadísimas cual película de acción, pero la gente se empiezó a poner nerviosa y decidimos llamar a Roberto quien responde al teléfono con una sonora carcajada. "Roberto, vale ya, que esto es serio eh! No estoy de broma". Probamos a darle otra vez a los botones y acertamos con el sótano, pero no se que daba más respeto si quedarse dentro o salir a esa oscuridad
Al final entre alguna hiperventilación, deciden salir forzando las puertas y como Indiana Jones entre la maleza salimos nostras entre las bicis. Una obvia mofa nos espera al subir (por las escaleras) a la casa.
Primero en la cocina con el limoncello y luego en el salón con DJ particulares continua la fiesta, sacando trapos sucios de Lucía desmentimos su mote de "La elegante" aunque bueno con los pequeños detalles de beber vino rosado lo fue compensando... "Pero Lucía que elegante eres, coño"
Salimos de la casa y esa misma noche entre Palitas, comienzan los Penes en Puerta acojonadas del diablo que les había poseído decidimos no salir de las habitaciones.


A la mañana siguiente decidimos que lo mejor es no salir de fiesta, pero ¿En qué hora?
A las 5 de la mañana llegan como un gran huracán destrozando todo lo que encontraban. Nosotras que nos habíamos quedado en casa viendo una película de amor... nos despiertan a María, Lucía, Virginia y a mi.

Javi: "Buenos días señoras y señores de Turín, vamos a jugar a un juego... Peeeeeene en puertaaaa!!"
Unos golpes sospechosos en la puerta, "Y ahoraaa cerebro de mono contra puerta". Golpes más fuertes. También hubo olla con garbanzos y alguna cosa más. Nos intentamos controlar la risa pero era imposible.

Jaime: Venga chicas saliiid que no sabéis lo que os estáis perdiendo! Bueno mirad, si no queréis salir yo os digo una cosa voy SOLO con un calcetín y ya sabéis donde, pero estoy de plano secundario eh! Solo me miráis si queréis... eeeiii ;)

Entre risas e intentos de tirar la puerta abajo, acojonadas, tapadas con la sabana y susurrando no abráis, no abráis, Vir nos intenta calmar diciendo "Tranquilas chicas, he escondido todas las llaves" pero... otra vez ingenuas de la vida, ellos habían sido más listos y se habían guardado una antes de salir. Escuchamos como la llave se mete en la cerradura y empieza a girar, pero la gran forma de cerrar de Lucía nos salva y por mucho que se esfuerzan no logran abrir.
Mientras tanto yo le mandaba a Rober mensajes: "Tengo miedo" y su respuesta consoladora "Por lo que más queráis, no abráis". Simplemente genial. Nos envía un mensaje más: "Aguantad 15 minutos y se acaba" y así fue, creemos que Jaime se quedo un rato más de plano secundario soltando "eiiii" cada vez que alguien se movía o pasaba por su lado.

Al despertar encontramos dos reliquias, unos cuadritos de moda robados de una exposición (siento decir que el que estaba medio doblado ha sido sacrificado) y un post-it de "Virginia, te quiero" (cortesía de Jaime). Pero por favor, no esperabais venganza? A las 11 un buen despertar gritando "Buenos días princesasssss" era lo que merecíais. Gritando y chillando un poco, al final les dejamos dormir un rato más y cuando despiertan nos cuentan su teoría de que estamos amariconando a Roberto y que esa noche volvió a sus orígenes cuando cogió una tubería y la tiró por la calle. Mother of god!

La visita acaba con la despedida de Quique, el primero de los Castello abandona la ciudad =(
Comida en la mensa para 30, bizcochos, gorritos de fiesta y matasuegras, una banda para uno de los mejores y todo nuestro amor!
Bebemos en la mensa y vamos al Traballo, donde Quique estaba más solicitado para hacerse fotos que George Clooney.
Con más cuatripicos, acabamos patinando en la pista de hielo provisional de Vittorio Veneto. Cabadas camicace, lo da todo al igual que Pelu. Al final ya derrotados decidimos volver en Taxi, bueno más bien lo decide Lucía. Brazos caídos, pelo sobre la cara mojado, ojos de "voy mas ciega que su puta madre" pidiendo "porrr favooorrr, podemos coger un taxi e irnos a casa?"
Jaime flipando con Lucía, la elegante: pero bueno Lucía, estás borracha?

Llegamos a casa y Lucía sin traicionar a su mote de Pollito, se baja al tercero a expulsar todo lo que llevaba dentro entre los mimos y caricias de Jaime y Virginia. Cuando suben nuestros niños (como no les vamos a llamar NUESTROS niños) nos sorprenden por el día de San Valentín, con una rosa dándonos las gracias por estos 5 días. Gracias a vosotros!

Esta visita marcó un antes y un después en nuestro Erasmus.

lunes, 14 de marzo de 2011

¿Qué se esconde detrás de la palabra "visita"?

Y cuando ya llevas aquí un tiempo y crees conocer la ciudad haces públicas tus invitaciones y decides que estás totalmente capacitado para recibir a amigos y familiares para que vean la ciudad y que te sabes desenvolver perfectamente en esta vida erasmus. Entonces, aparecen las visitas. Existen varios tipos de visitas: familiares o amistades, son los dos grandes grupos. Que a su vez se dividen en varios subgrupos. No es lo mismo que vengan tus padres solos, que te tienes que limitar a enseñarles la ciudad y estás obligado a buscar lugares para comer con calidad y dejar a un lado el famoso “Pizza y burra”. Te cansas de andar por todas las calles que ni siquiera sabías que existían; de entrar en iglesias, subir a montes y ver monumentos; y decides que tus salidas nocturnas deben ser limitadas para aguantar el ritmo. Aunque no todo es malo, recibir el apoyo de mamá y papá es de lo mejor. ¡Al igual que la comida de casa! Otro subgrupo se forma cuando a tus padres se les une tu hermano/a/os/as. La cosa cambia un poco dependiendo de la edad que tenga este/s. Si ya en España han empezado a salir, lo suyo es que también conozcan la marcha erasmus en Turín, pero sabiendo que tú estás al mando y tu límite de alcoholización no debe superar el control de alcoholemia de la policía (tus padres). Y el otro subgrupo sería que vengan tus hermanos o primos, de más o menos tu edad. Entonces toca sufrir la imposible combinación de turismo y salidas nocturnas. Rezas porque los días pasen rápido, aunque no quieras que se te vayan de al lado. Ritmo frenético de semana que, al final, cuando se termina, lo echas de menos. Y después está el otro grupo, tus amigos. Esas grandes personas que pueden venir a verte a ti, a ver la ciudad y/o a hacer lo mismo que hacíais cuando estabais en España: salir y dormir. Sí, la situación de hermanos/primos, elevada a un nivel superior.
Además, innecesario es decir que al sujeto al que vengan a visitar, pues le encanta cualquiera de las visitas. Pero… al resto de sus amigos/as, no! Con hermanas mayores de edad, estos buitres se frotan las manos (y más cosas!). Lo mismo ocurre con los hermanos, aunque toca decir que muy pocos han venido solteros! (Se hace una petición pública para una mayor recibida de estos!). Y con amigos y amigas, todos damos saltos de alegría. Para eso las redes sociales son de gran ayuda, más o menos sabes lo que te espera y se puede hacer una lista de preferencias, turnos y rotaciones. ¡Qué grandes son las visitas de menos de una semana! El simple disfrute sin ningún tipo de preocupación o complicación amorosa. No hay cabida para el enamoramiento, el sexo lo ocupa todo. Y es de agradecer!